domingo, 12 de enero de 2014

Brocoli sobre cama de patatas cocidas


El brócoli tiene un alto contenido en vitamina C y fibra alimentaria; también contiene múltiples nutrientes con potentes propiedades anti-cancerígenas, como diindolilmetano y pequeñas cantidades deselenio.

Hervir el brócoli reduce los niveles de compuestos anti-cancerígenos, como el sulforafano, con pérdidas del 20-30% después de cinco minutos, el 40-50% al cabo de diez minutos, y el 77% después de treinta minutos. Sin embargo, otros métodos de preparación, tales como la cocción al vapor, el horno de microondas, y el salteado en wok, no tienen ningún efecto significativo sobre los compuestos.
Ref. Wikipedia.

Antes de poder servirles a mis hijos brocoli al vapor solo a modo de acompañante, pensé en introducirselo con ingredientes que les pudieran resultar más atrayentes, y de esta manera cuando pensaran en brocoli tendrían un referente agradable.

Es así como pensé en esta receta de elaboración propia.

Gorg Blau, un lago entre montañas



Ayer sábado nos levantamos tempranito, bueno, como cada día, cuando eres mamá ya no existen los festivos remoloneando en la cama hasta las mil. Solo pocos afortunados lo consiguen. Yo no estoy entre ellos.

Toni, como cada sábado trabajaba, pero esta vez se iban a entrenar al lago del Gorg Blau. Y vista la vitalidad que había en mi casa a las 8am decidí que nos íbamos con él.

Cogimos abrigo, ropa de recambio (imprescindible con los míos), un poco de fruta y galletas y en marcha.

Costó un poco llegar, mi hija y los recorridos largos con algo de curva no son muy amigos. Tuve que hacer algunas paradas, pero llegamos sin incidentes.

viernes, 10 de enero de 2014

Little Italy, el placer de comer a pie de playa

Creo que todos los padres hemos reducido mucho nuestras salidas a restaurantes, y no solo por motivos económicos, muchas veces es la pereza de estar en un restaurante y tener que estar pendientes que tus hijos no se levanten, que no molesten a los de la mesa de al lado, que no se pongan por delante de los camareros cuando van a tope porque se lía.. porque comer tu plato caliente ya es un lujo que en rara ocasión te puedes permitir y si encima hay que pagar, uf! La pereza se apodera de uno y decide quedarse en casa.

Lo cierto es que mi caso no es tan exagerado y desde muy pequeñitos he acostumbrado a mis hijos a ir a restaurantes y estar sentaditos. Vale, no todo es oro lo que reluce en nuestras salidas y no siempre lo consigo, pero creo que no estoy lejos, :-) 

Por eso, cuando como papis decidimos armarnos de valor y darles otra oportunidad, buscar un restaurante que nos ayude a lograr el éxito se convierte en el objetivo.
Little Italy en Pollensa es mi mayor descubrimiento, y no solo por su ubicación, sino porque ofrece unas pizzas increíbles.

miércoles, 8 de enero de 2014

Las mochilas portaniños de montaña

Iniciar a tus hijos en el mundo del senderismo o montañismo es posible incluso cuando son chiquitos. Las mochilas portabebes nos han hecho a todos los papis la vida mucho menos aparatosa. Son prácticas, cómodas y el niño va encantado.

Antes de nacer mi hija Lía, ya nos hicimos con una mochila para bebes, y tanto con ella como con su hermanito Alex, que nació 18 meses después, le sacamos un tremendo partido durante el primer año de vida de los dos.

Pero cuando ya cumplieron el añito, esas mochilas ya no eran aptas ni para ellos ni para nuestras espaldas. Pero nosotros queríamos seguir gozando de la libertad que nos proporcionaban las mochilas. Queríamos seguir disfrutando de nuestras excursiones y de playas un poco menos abarrotadas.

Descubrimos entonces las mochilas portabebes de montaña (aunque yo las llamo portaniños, creo que es más adecuado el termino). Empecé a hacer un pequeño estudio de mercado y conocer cuales eran las mejores, ¡nuestra espalda estaba en juego!. Finalmente la decisión estaba entre la Deuter y la Vaude.

viernes, 3 de enero de 2014

50% verdura 50% cariño - Enseñar a apreciar las verduras


Una de las cosas que me propuse cuando me convertí en madre, es enseñar a mis hijos a apreciar las verduras.

Yo de pequeña era pésima comedora, por lo visto era desesperante. Mi madre siempre me cuenta que una noche cuando tenía unos 6 ó 7 años me quedé a dormir con mi madrina. Al día siguiente mi madrina dijo a mi madre "y yo que pensaba que exagerabas, ¡corta te quedas!" y es que esa noche con mi madrina, tan solo tardé 1 horas y media en terminarme una tortilla de 1 huevo, empecé y terminé con la película.

Mi poco interés por la comida, junto con el poco interés de mi madre en las verduras hicieron que yo las odiara. Y no es que mi madre no me diera de comer verduras, sino que es muy difícil cocinar un ingrediente cuando no es de tu agrado, y las verduras y mi madre no se llevan bien, por lo que no supo "vendérmelas" bien. Eso sí, pídele a mi madre que te haga unas patatas fritas con huevo, o unos solomillos a la sobrasada, ¡lo borda!, pero cocinar verdura no es su fuerte.

Cuando me fui a vivir sola empecé el acercamiento a ellas, empezamos a conocernos mutuamente, a aceptarnos y hoy en día somos íntimas amigas. Y quiero trasmitir ese amor a mis hijos.

Por ahora lo estoy consiguiendo y estoy bastante orgullosa,  la mayoría de niños tiene un rechazo natural a lo verde. Yo nunca lo creí, siempre pensé que todo dependía de la educación. Influye, claro que influye, pero no al 100% como pensaba inicialmente.

Recuerdo el día que le dí de cenar a mi hijo pequeño por primera vez guisantes, sin olerlos ni probarlos "eto no guta", y me reí, me reí mucho y lo entendí. Entendí el rechazo natural. Y es cuando me planteé enseñarles a quererlas.

Lo se, no es fácil, hay niños y niños, y seguramente algunos son indomables en esta cuestión. Pero con mis hijos ha funcionado, ¡con los dos!. Y ganar la batalla con mi hija no ha sido fácil, mi hija durante sus primeros 3 años salió a mí. Mi madre me dijo que la vida es sabia y nos devuelve lo que damos. DESESPERACIÓN era la palabra. Quien lo sufre o lo ha sufrido sabe de lo que hablo.

Pero la vida no fue tan cruel conmigo y con mostrarme solo un poquito de lo que debió ser alimentarme a mí, lo consideró suficiente. Mi hija un poco antes de cumplir 3 años, empezó a comer maravillosamente bien, y a día de hoy sigue igual. Mi túnel negro acabó, hoy la hora de la comida es a ser paz y sosiego.

Por eso me gustaría enseñaros algunas de las recetas que hago cuyo ingrediente principal es la verdura y el cariño. Quizá os sirva de inspiración, quizá no, o quizá compartais las vuestras conmigo.

¿Os apetece? ¡Allá voy!